
Intentaban los lobos sorprender a un rebaño de carneros. Pero gracias a los perros guardianes, no podían conseguirlo. Entonces decidieron emplear su astucia. Enviaron unos delegados a los carneros para pedirles que les entregaran a sus perros diciéndoles:
-- Los perros son los causantes de que haya enemistad entre ustedes y nosotros. Sólo tienen que entregarnóslos y la paz reinará entre nosotros.
Y los ingenuos carneros, sin sospechar lo que sucedería, les entregaron los perros, y los lobos, ya libres de los perros, se apoderaron sin problemas del rebaño.
Nunca le entregues a los enemigos, a los que te dan el apoyo y protección.
-- Los perros son los causantes de que haya enemistad entre ustedes y nosotros. Sólo tienen que entregarnóslos y la paz reinará entre nosotros.
Y los ingenuos carneros, sin sospechar lo que sucedería, les entregaron los perros, y los lobos, ya libres de los perros, se apoderaron sin problemas del rebaño.
Nunca le entregues a los enemigos, a los que te dan el apoyo y protección.
Fábula de Esopo

1 comentario:
Sabio consejo. La pega está en que en ocasiones no sabemos quién es lobo y quién perro guardián hasta que es demasiado tarde. Saludos.
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